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Cómo captar (recuperar) la atención de nuestros estudiantes.

En tiempos modernos, los profesores luchamos constantemente para lograr la atención de nuestros estudiantes. Lamentablemente, el sistema educativo sigue estando al debe en cuanto a la actualización de sus recursos para poder competir con los innumerables estímulos que influencian en los niños y jóvenes con los que trabajamos.

Mientras el paradigma educativo al que nos enfrentemos no cambie, seguramente será muy difícil tener la atención de los niños y niñas para que escuchen lo que queremos enseñar, sin embargo quizás la solución es más fácil de lo que creemos, y esté simplemente, en nosotros mismos.

A continuación comparto algunas ideas o conceptos que pueden ayudar en esa búsqueda de entrar a una sala con la confianza que todos nos podrán atención, entendiendo que: “Sin atención no hay memoria y sin memoria no existe aprendizaje

 

¡No se distraigan!

 

En beneficio de los aprendizajes de calidad que queremos obtener, es esencial buscar niveles adecuados de atención selectiva, para inhibir o poner resistencia a estímulos externos que distraen y dificultan cualquier proceso educativo. Entendiendo que esto requiere la voluntad de quien está al frente de nosotros –los y las estudiantes- eje central del proceso aprendizaje enseñanza; también existen algunas estrategias básicas que debemos conocer para lograr que atiendan “voluntariamente” a nuestras palabras:

- Realizar clases en una sala ya conocida, limpia y ordenada, con la temperatura adecuada; esto genera seguridad, el sentido de pertenencia agrada a los estudiantes y provoca que no sean distraídos con facilidad, ya que se minimizan estímulos visuales nuevos o desconocidos que los podrían desconcentrar.

- Desde que comenzamos nuestra clase debemos captar la atención de la mayoría de sentidos existentes, es fundamental que los estudiantes nos vean en todo momento, que nos sigan con su mirada, pues así, aseguraremos que nos escucharán: si nos miran, nos escuchan y si a esto agregamos sorpresas, novedades, elementos que fomenten la curiosidad para variar los estímulos sensoriales, no se distraerán con nada ajeno a lo que nosotros deseamos.

- Constantemente el cerebro humano está atento a cambios en el entorno. Para que estímulos sensoriales no deseados no nos quiten la atención de nuestros estudiantes, podemos tratar de generar atención espontánea “guiada”, es decir, nosotros mismos provocar un cambio o estímulo que les sorprenda y que les haga atender a nuestro discurso: algo novedoso, un ruido inesperado, cambiar la voz, enfatizar, el volumen, el ritmo, cambios visuales en los colores de la presentación, variaciones en nuestros movimientos, entre otros. Esta atención requiere poco esfuerzo para el estudiante y podremos seguir enseñándole.

Con estos sencillos consejos fomentaremos la activación de la memoria selectiva, la puera de entrada hacia el aprendizaje significativo y profundo que pretende cada docente en su práctica pedagógica.

 

¡La atención la manejo YO!

 

Para alcanzar la memoria a largo plazo, objetivo del proceso de enseñanza aprendizaje, debemos enfocar lo se debe aprender, al cerebro ejecutivo de los estudiantes. Esto dependerá en gran medida de cómo controlemos los estados de alerta. Para esto, además de usar acciones para evitar estímulos distractores como mencioné anteriormente, podemos sumar diferentes estrategias:

- Aunque suene repetitivo, nuestras actividades o clases en general deben ser innovadoras, novedosas, que generen sorpresa y/o curiosidad, partamos de la base que estímulos similares no estimulan a las neuronas en la creación de nuevas redes de aprendizaje.

- A lo anterior, sumamos la contextualización de lo que queremos enseñar. Nuestros estudiantes necesitan saber para qué les servirá en la vida, cómo lo podrán ocupar, para generar tanto su atención como su motivación. Esto es fundamental, pues asociar cada contenido a intereses individuales o colectivos nos asegura atención sostenida y selectiva.

- Presentar una actividad motivadora inicial muy potente, darles algo interesante y entretenido desde el principio, no solo saludar, sino que marcar la diferencia desde el minuto uno desde la entrada a la sala. Por ejemplo, podríamos presentar desafíos que ellos deben ser capaces de solucionar, eso los tendrá atentos buscando acabar con la problemática. También puede ser contando algún dato raro o freak, que les sorprenda, les saque de la “normalidad” a la que están acostumbrados.

- Hablar en palabras simples y en lo posible cortas, “menos es más”, pues recordemos los tiempos reducidos de atención efectiva. No debemos sobrecargarlos, así también ellos pueden recordar más fácil y no se pierden en el discurso. En este mismo punto podemos ayudarnos pidiendo la atención en una cantidad de tiempo determinada, diciendo a viva voz: “necesito su atención solo X minutos” así se comprometerán a estar atentos y no requerirá tanto esfuerzo para ellos. 

- Además, existen estrategias un poco más elaboradas para motivarlos en la entrega de su atención,  como: empezar las clases con fotos o videos de motivación al contenido, donde aparezcan los mismos estudiantes, esto captará su atención pues se estarán buscando en la pantalla. Es importante no solo compartir siempre información verbal sino también enlazar imágenes o videos entretenidos relacionados.

- En palabras técnicas, debemos saber que manteniendo la Dopamina (neurotransmisor asociado a la atención y motivación) con niveles adecuados, se construyen memorias fuertes para el aprendizaje, así mismo sucede con la noradrenalina, motivada casi siempre por experiencias agradables. Por eso es fundamental asociar todo lo que queremos hacer con emociones positivas y por consecuencia, será mucho más fácil tener la atención que deseamos.

- Junto con lo anteriormente mencionado hay elementos que también el sentido común nos aportan y que son igual de importantes en la captación de la atención deseada: nuestra pasión por enseñar o por el tema a desarrollar, la buena disposición de nosotros los docentes, el humor en el discurso, la recompensa y hacer sentir al alumno que está progresando; nos ayudará enormemente.

- Cabe destacar que obviamente la atención también se entrena, para eso en nuestras actividades podemos utilizar alternativas para que logren un mayor desarrollo, como buscar las diferencias, jugar videojuegos o juegos de mesa novedosos, contar historias entretenidas con cambios de voz, sonidos, acciones, recreos cerebrales para focalizar la atención, entre otras.

 

Emociones y Juego

Con el tiempo, las ganas y la experiencia nos harán dominar nuestros recursos para dejar de luchar por la atención de los estudiantes, las emociones positivas que hayamos logrado anteriormente nos facilitarán todo tipo de trabajo “extra” es por esto que desde la clase uno debemos marcar diferencias. De este modo, a medida que vayan transcurriendo las clases, los estudiantes se predispondrán a estar atentos al saber que pasaran un buen rato y aprenderán.

Muchos profesores utilizan variadas técnicas y estrategias dependiendo de las características de cada curso en el cual interviene. Las nuevas tendencias nos presentan como arma principal la empatía y la buena disposición frente a los estudiantes, sin olvidar que nosotros también debemos “disfrutar las clases”, por lo que debemos invertir mucha energía en motivar a nuestros estudiantes potentemente para lo que viene, haciendo magia, juegos de aplausos, “recreos cerebrales”, videos motivacionales cortos, u otras ya mencionadas.

Por último, no puedo dejar de referir una estrategia cada día más importante y que poco a poco está tomando la relevancia que le corresponde: el aprendizaje basado en juegos. Valorado en sistemas educativos sobresalientes, permite fácilmente lo que siempre se ha promulgado -pero pocas veces logrado- aprender haciendo, no hay nada que genere más atención que el niño construya su aprendizaje bajo las órdenes de su motivación personal, y qué mejor que el juego, el ambiente donde el niño se siente cómodo y desarrolla todo su potencial. Guiar es nuestra tarea, aprender juegos orientados hacia los contenidos que queremos enseñar, pues son entretenidos, novedosos y generan sorpresa. Es probable que en un futuro no muy lejano el paradigma de la educación actual de paso a este aprendizaje a través de juegos, aprendizaje lúdico, donde la atención está garantizada.

 

Extracto Tarea Capacitación Docente en Neurociencias escrito por Sergio Carrasco Villar

Curso Dictado por Asociación Educar, Buenos Aires, Argentina